Sin título 1

Menu:

Facebook

Cobos en Facebook

Genealogía

Genealogía de Cobos de Cerrato

YouTube

Cobos en YouTube

Cuaderno de Notas Importantes

En los años de 1931 a 1937 los maestros de la época enseñaban a leer y escribir a los niños utilizando conocidos poemas y famosos versos. Les hacían dictados en los que a la vez que aprendían a escribir obtenían algún sabio consejo o enseñanza. En aquella época los consejos morales y de recta conducta siempre estaban dictados por la moral católica predominante.

Don Vicente Martínez de la Cruz, más conocido como "Vicentillo", nacido en Cobos de Cerrato el 30 de Septiembre de 1925, conserva todavía hoy (año 2013) (87 años de edad) copia de algunos de esos versos que le fueron legados como enseñanzas y que tiene en gran estima porque en apenas seis años de escolarización aprendió a leer y escribir sobre "bonitas y prácticas enseñanzas".

Esta página muestra algunas de esos escritos:

 

El Gusanillo de la Conciencia

Ayer, mamita,
sin que me vieran,
cogí un rosquillo
de la despensa,
y en el instante
mi mano tiembla:
¿quién de este susto
la causa era?

 
"El gusanillo de la conciencia"


A Mariquita,
la confitera,
quité un pañuelo
de su muñeca.
Nadie lo sabe,
nadie, ni ella,
¿quién me lo acusa
quién me da pena?


"El gusanillo de la conciencia"


Mamita, ¿cómo
lo echaré fuera,
que no me bulla,
que no me muerda?
 
¿Cómo, hija mía?
si tú eres buena
se irá el gusano
de tu conciencia.

- Gabriel Fernández -
 

 

Cantos de Pájaros

 
Tengo yo un pajarillo
Que el día pasa
Cantando entre las flores
De mi ventana;
Y un canto alegre
A todo pasajero
Dedica siempre.
Tiene mi pajarillo
Siempre armonías
Para alegrar el alma
Del que camina...
iOh cielo santo,
Por que no harán los hombres
Lo que los pájaros!
Cuando mi pajarillo
Cantos entona,
Pasajeros ingratos
Cantos le arrojan:
Mas no por eso
Niega sus armonías
Al pasajero.
Tiende las leves alas,
Cruza las nubes
Y canta junto al cielo
Con voz más dulce:
'Paz a los hombres
Y gloria al que en la altura
Rige los orbes!'
Y yo sigo el ejemplo
Del ave mansa
Que canta entre las flores
De mi ventana,
Porque es sabido
Que poetas y pájaros
Somos lo mismo.

- Antonio de Trueba y de la Quintana -
 

 

 

La Mujer de la Vida

A una mujer de la vida
yo le quise redimir
de aquel vicio vergonzoso
prometiéndola un porvenir.

Quise hacerla comprender
lo dañina y peligrosa
que es la vida lujuriosa
de alegría y de placer.

¿No comprendes le decía
que pierdes tu hermosura
tu juventud y tu salud
tu bienestar y alegría?

¿No comprendes mujer loca
que el hombre que hoy te mira
solo tu caudal estima,
solo el carmín de tu boca?

Estima tus pocos años
tu juventud retozona
y tus ojos de ladrona
que verán mil desengaños.

Duermes de noche al relente
medio heladita de frío
te respalda el chulo perdido
y te desprecia la gente.

 

Por la calle la justicia
te persiguen y te encarcelan
¿Y a lo mejor te extrañe?

Vives en la sociedad
en lo último del clero,
te señalan con el dedo
y te tratan sin piedad.

Aspiras malos alientos
de hombres que dan espanto
recibes todas caricias
de enfermos y de borrachos.

Y disfrutan de tu cuerpo
como si hubieran comprado,
la herramientas de un oficio
o un coche haber alquilado.

¿No te da pena eso
ni fatiga ni sentimiento?
algo que en su cuerpo lleve
todo corazón humano.

Si no puedes conseguir
de poderte dominar
tu paradero es fatal
¡morirás toda podrida
tirada en un Hospital!


- autor desconocido -

 

 

¡¡ Chist !!

¡Tengo yo un ángel tan bello!
Con unos labios tan rojos!
negros, muy negros los ojos;
rubio, muy rubio el cabello.

Junto a la cuna yo miro
su faz dormida y serena,
más blanca que una azucena,
más suave que un suspiro.

En su rostro angelical
brilla el alma candorosa,
como el botón de una rosa
en un vaso de cristal.

Venid, en su boca vierte
el sueño blanda sonrisa.
¡Eh!... no vengáis tan de prisa;
callad, que no se despierte.

¿No veis con qué gracia va
la tierna boca entreabriendo?
pues siempre que está durmiendo,
siempre sonriendo está.

 

Tiene poco más de un año...
no la beséis... duerme ahora,
y al despertar siempre llora
como si le hicieran daño.

Mirándola estoy dormida,
y me estoy mirando en ella;
la veo como una estrella
en la noche de mi vida.

¡Hermosa niña! ¡Qué suerte
le guardará la fortuna!
no mováis tanto la cuna;
callad, que no se despierte.

Es un ángel de hermosura
de esos que una madre sueña,
¡tiene la faz tan risueña!...
¡y la mirada tan pura!...

¡Con qué indefinible anhelo
miro su tez sonrosada!
es un alma desterrada,
sí, desterrada del cielo.

Más bajo... no habléis tan fuerte;
no turbéis su sueño blando;
¡Sueña! ¿Qué estará soñando?...
Callad, que no se despierte.
José Selgas

Chisst!

 

El Campesino

Vivir en el campo, en pleno campo
es gozar un fino goce que alegra y anima.

Vivir allá lejos, en la labranza, en la
dormida paz del paisaje, es sentirse libre;

Libre como la cigüeña blanca y negra que
baja al prado húmedo;

Libre como las alondras; como el grillo inocente que canta por cantar.
 

 

 

Romance de la Loba Parda

Estando yo en la mi choza
pintando la mi cayada,
las cabrillas altas iban  
y la luna rebajada;
mal barruntan las ovejas,  
no paran en la majada.

Vide venir siete lobos  
por una oscura cañada.
Venían echando suertes  
cuál entrará a la majada;

Le tocó a una loba vieja,  
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos  
como puntas de navaja.

Dio tres vueltas al redil  
y no pudo sacar nada;
a la otra  vuelta que dio,  
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,  
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos  
para el domingo de Pascua.

—¡Aquí, mis siete cachorros,  
aquí, perra trujillana,
aquí, perro el de los hierros,  
a correr la loba parda!
Si me cobráis la borrega,  
cenaréis leche y hogaza;
y si no me la cobráis,  
cenaréis de mi cayada.

Los perros tras de la loba  
las uñas se desmigajaban;
siete leguas la corrieron  
por unas sierras muy agrias.

Al subir un cotarrito  
la loba ya va cansada:
—Tomad, perros, la borrega,  
sana y buena como estaba.

—No queremos la borrega,  
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja  
pa' el pastor una zamarra;

El rabo para correas,  
para atacarse las bragas;
de la cabeza un zurrón,  
para meter las cucharas;
las tripas para vihuelas  
para que bailen las damas.

Anónimo
Loba Parda

 

La Vida Sencilla

Vida frugal, ¿para qué entonces tantas
cosas livianas?
Vida sencilla, ¿para qué entonces tantas cosas livianas?
¿Qué valen los gozos complicados - minúsculos - de la loca ciudad?
Vida directa, clara, llena de sol; Sol físico y más aún Sol moral.
¿Cómo va a sombrarse el labrador de lo que a otros asombra?...
¿Cómo van a arrastrarlo a donde él no quiere ir?...¿Para qué quiere aquel callado labrador tanto progreso inútil; tanto afán de mando, tanto lujo impuro?...
Prefiere su vida sencilla; su comer frugal, su noble trabajo.
Prefiere la tierra, que es inocente, leal,  generosa como nada en el mundo.
 

 

El Trabajo

El trabajo es ley forzosa;
Todos los hombres obreros;
éste que guía un rebaño,
aquel que gobierna un pueblo.

Lo mismo el que ara la tierra
que el que interroga a los cielos
el que piensa y el que imprime
en el libro el pensamiento.

¡Bendito el trabajo sea!
fuente de paz y consuelo
nobleza de los humildes
y de los malvados freno.

José Velarde Yuste

 

El Pueblo del Porvenir

Yo quiero un pueblo que alegre
con gracia y con perspicacia;
que lo que derroche en gracia
su trabajo lo reintegre.

Yo quiero a un pueblo que crea
en Dios y que a Dios adore;
pero que trabaje e implore
sin cesar en su tarea.

Yo quiero un pueblo que cante
y que alegre sus talleres,
yendo allí con sus mujeres
y sus hijos por delante.

Quiero un pueblo noble y bravo,
que trabaje porque debe;
no que en el trabajo lleve
el yugo vil del esclavo.

Quiero un pueblo que enamore
cantando; mas que se instruya,
que fabrique, que construya,
que maniobre y que labore.

Quiero un pueblo que trabaje
y en su casa no se aburra;
que investigue, que discurra;
que lea y hasta que viaje.

Quiero un pueblo con labranza,
con industria y con caminos,
por donde anden sus vecinos
con holgura y sin holganza.

Quiero un pueblo con ciudades,
donde tengan por recreos
Institutos y Museos,
Sociedad y Sociedades.

Quiero un pueblo de aptitudes
capaces de iniciativas
cristianas, serias y activas,
y de cívicas virtudes.

Pueblo, en fin, con las ventajas
de las prácticas modernas;
con más granjas que tabernas,
con más virtudes que alhajas;

Sin viles pasiones bajas,
ni resabios, ni secelas;
con más libros que barajas,
más aperos que vihuelas;

con muchísimas escuelas
y poquísimas navajas.

José Zorrilla

 

De Madrugada

¡Con qué placer el labrador honrado
al mirar que la aurora le acaricia,
del trabajo se entrega a la delicia
sin otro afán ni otro cuidado!

¡Con qué placer el navegante osado
que del viento la ráfaga codicia
de la lumbre del sol siempre propicia,
goza el primer destello nacarado.

¡Con qué placer absorben los rosales
las perlas, cuyo número infinito
del reciente chubasco, da señales!

¡Con qué placer despierta el pajarito!
Y yo ¡con qué placer, en horas tales,
acostumbro a dormir como un bendito!

Manuel del Palacio

 

Cuento a Margarita
Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.




Rubén Darío

 

"En la Siega"

Da gusto ver los sembrados en primavera. Cada trigal es como verde sábana. Los tallos, color esmeralda, se mueven, a veces impulsados por el viento. Entonces en el trigal, hácense olas, igual que si fuera el mar. Mar de los trigales en primavera. Mar de la llanura, rasa, ancha, infinita como un Océano.

Verdes trigales en primavera. Y entre ellos el rojo vivo de las anchas amapolas. Verdura de terciopelo de los llanos sembrados. Y entre ellos las chispas de oro, amarillas sutiles, finas, de los dulces "zapatitos de Jesús".
Verdura recental y limpia. Y entre ellas el moral ingenuo de tanta flor "sangre de Cristo". Y entre ella, el arco iris de mil florecillas de todos los colores.

Luego viene el verano. La verdura hácese oro. Y el trigal se vuelve rubio y las espigas se hinchan generosas. En vez del grillo canta la cigarra. Y en vez del olor femenino y amable de tanta florecilla inocente, huele a madurez, a botánica reseca, a fruto y a premio.

Y hay que segar. La rubia melena de los sembrados ya maduros espera.

Van llegando las hoces. ¡Ris, ras. Ris, ras!
Caen los tallos. Haces y haces. El Sol, fecundo, caustico, terrible, vierte su luz como una ascua viva. Todo el campo es eso: lava , incendio, llama. Quema la luz como si fuese un luminar.

Pero siguen incansables los segadores. Ris, ras, Ris, ras! Sol, fatiga, sudor. Nada los detiene. Todo es silencio. solo se oye el sonar de la hoz. Ris, ras, Ris, ras. Brillan las hoces igual que espadas, igual que yunques. Nada los detiene. Segar, segar. También las mujeres, recias, descalzas, varoniles - siegan.

Segador: en tí descansa todo. Segador: tu hoz lo alza todo. Tu sudor no es nunca bastante agradecido.

 

 

Afanes de la Era

Y otra vez a coger con los bieldos. Y otra vez a dar el aire a la mies mezclada.

Da alegría este ver limpiarse el grano: rojo candeal, obscuro centeno, cebada rubia , sutil avena liviana, luego, en fin, el esmero cuidado de la criba ; y los montones, y los costales blancos, llenos y esbeltos; felices como una esperanza que ya ha llegado.

Toda la era - en este caer de la tarde - se vuelve sonrisa acogedora. Mil afanes de la era. Ir y venir. Son - para el labriego - instantes de plenitud. Todo asoma allí felicidad. Hay gallinitas inquietas, y a veces palomas. Y golondrinas que vuelan y pían. Y el buen mastín guardador.

Luego en el atardecer vienen las mujeres con la vianda gustosa. Y antes de que la noche llegue, júntanse todos - ellas y ellos -  y cenan y se alegran con alegría que nadie sabe.    
 

En La Era

 

 

En 1946, con 21 años,  Vicentillo partió de Palencia hacia África para realizar la Mili obligatoria que debía durar 2 años y medio (30 meses). Tardó 15 horas en llegar hasta el Zoco el Had de Beni Sicar ("El Had Beni Chiker"), cerca de Melilla, donde pasó la mili en el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas del Rif Nº 8.

Estando en aquel destino aprendió una bonita Plegaria que no ha olvidado: Los Tres Amores

Plegaria: Los Tres Amores

Dios te salve, Maria,
reina y Madre,
dulzura, vida y esperanza nuestra.
Ruegan a ti los tristes hijos de Eva.
Misericordia! Misericordia! Misericordia!

A vos señora, la santa Virgen,
luz de quien toma su luz el sol;
la flor divina de la montana,
reina del cielo, Madre de Dios.

A vos señora, mi alma, mis sueños,
mis esperanzas, mi corazón,
cuanto mi vida tiene de vida,
cuanto mi pecho tiene de amor.

Cuando a mi llegue la hora suprema,
Madre sin mancha del Redentor.
Haced que entonces, santa Madonna,
antes que cierre mis ojos Dios.

Haced que vea de luz rodeados
y entre los tules del arrebol
los tres divinos fieles amigos,
los tres amores que ángeles son.

Los tres amores que Dios me dio.
Amor al hombre, Amor de Patria,
Amor de Patria y amor de Dios.

 

El Peral

A un peral una piedra
tiró un muchacho
y una pera exquisita
soltole el árbol!

Las almas nobles
por el mal que les hacen
vuelven favores.


Juan Eugenio Hartzenbusch

 

 

Enseñanzas Generales (Educación para la ciudadanía de la época)

Hay que tener en cuenta que en esa época la Iglesia Católica mantenía su influencia en todos los ámbitos, sobre todo en la educación moral.

Reglas de Urbanidad

Deberes Físicos

Son deberes físicos los que tenemos para con nuestro cuerpo, como conservar la salud, evitar todas las circunstancias que la puedan perjudicar.

¿Cómo se conserva la salud?

Se conserva la salud cuidando el aseo de nuestro cuerpo y mediante la templanza de comer y beber

Las tres reglas fundamentales de urbanidad comprenden tres fines:

    El primer fin comprende nuestros deberes para con Dios.
    El segundo, los deberes para con nuestros semejantes.
    El tercero, los deberes para con nosotros mismos.

 

Enseñanzas Morales y de Religión


Deberes para con Dios
Dios es el autor de nuestra vida;
A nadie debemos amar más que a Dios con justicia, respeto y veneración.
El amor a Dios es grandeza y el reverenciarle, humildad.

 El hombre es un ser racional y debe relacionarse con sus semejantes haciéndose digno de la supremacía que Dios le ha concedido.


¿Qué es Educar?
Es intentar hacer hombres perfectos, con la perfección que cuadra a su doble naturaleza, espiritual y corporal, en relación con su doble destino, temporal y eterno.

La educación tiene por base y fundamento la naturaleza del educando; y al hombre y a la naturaleza humana no se la reemplaza, sustituye si desobedece, sino que se la respeta, dirige y perfecciona.


Enseñanzas
El honor es patrimonio del alma y el alma es solo de Dios.

Tenemos que ayudarnos para que todos podamos disfrutar de las cosas buenas de la vida.

Donde hay amor y caridad allí está Dios.

En el mundo no hay más que dos banderas: La bandera de Cristo y la bandera de sus enemigos.

Nadie puede permanecer neutral e indiferente.


Una sociedad sin leyes no puede existir .
El egoísmo engendra injusticia como la podredumbre engendra los gusanos.
Por tanto el hombre necesita leyes que estén supeditadas a la ley divina, basadas en : Fraternidad , Solidaridad y Amor.

La sobriedad o templanza es la mejor práctica para conservar la salud.

El que honra a su padre tendrá larga vida y el que ama a su madre acumula tesoros!

Dichoso el que teme al señor y sigue sus caminos.

Las Riquezas mal empleadas son cebo del orgullo, fuente de libertinaje, sostenes de la vanidad, autoras de todos los vicios. Bien empleadas: solución de muchos problemas.

El Trabajo es Virtud   y la ociosidad madre de todos los vicios.

La Autoridad no se refuerza con el castigo, más bien al contrario: se degrada.

Hay operaciones oficiales Confusas, Difusas y Opacas. Hay que pedir Transparencia.

El Elogio es la autopista del engaño.
 

 

Descargar:

"Cuadeno de Notas Importantes"

 

Comentarios

* Solo podrás introducir comentarios si dispones de una cuenta de usuario en Facebook.